– Protección de datos: Con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) en vigor, la gestión segura y anónima de la información es esencial. Un canal de denuncias debe de garantizar el anonimato protegiendo tanto a los denunciantes como a la organización de posibles infracciones y fugas de información.
– Confianza y seguridad: Los empleados, colaboradores y terceros se sentirán más seguros al reportar irregularidades si saben que su identidad estará protegida. Esto fomenta un ambiente de trabajo más transparente y reduce el riesgo de represalias.
– Prevención y detección de fraude: Un canal de denuncias efectivo es una herramienta vital para identificar y prevenir conductas indebidas, fraudes y otros riesgos, antes de que estos se conviertan en problemas mayores.

